2 de febrero de 2010

Buenos Aires - Caracas - Puerto La Cruz - Mochima

21 de Enero del 2010. Los días anteriores a la partida ya se iba generando una cierta ansiedad para llegar al estado Bolivariano de Venezuela, tierra de Chavéz y su gobierno socialista del siglo XXI.
El grupo conformado por Franchi, Nacho, Enri, Cuco y quién les habla, había arrancado por separado al aeropuerto de Ezeiza. Cuco y yo desde bs as y el resto desde bella vista.
Nos encontramos en el aeropuerto y tuvimos el primer inconveniente a los escasos momentos de salir a nuestra aventura, Franchi Jr. iba a Venezuela solo con DNI y la gente del aeropuerto no conocía si esto era posible (primeras persecutas Franciscanas), luego de averiguaciones varias, salimos hacía el caribe Venezolano con una parada y cambio de avión en San Pablo-Brasil tiempo en el que ya los viajantes viejos y nuevos conocidos, empezaban a confraternizar. El avión salio como previsto a las 6 AM y llegamos a Caracas a las 15 horas locales con 2:30 hrs de diferencia con nuestro país, sin inconveniente alguno.

La llegada ya al aeropuerto, luego de pasar todos los respectivos controles (shhhhh dato no menor!), nos encontrabamos ya en la antesala donde tanto los pasajeros como el resto de la plebe, se encuentran sin barreras ni cintas separatorias... , salen como moscos todos juntos a tratar de hacer un "trato", Pana, pana, amigo Mr! generalmente un tipo de cambio totalmente usurero, basado en la cara de gringo que porte cada uno, basicamente para poder empernarte de alguna manera. Ya sabidos de esta situación, "como siempre prebisor"Cuco había previsto conseguir algo de cambio en bs as y así poder arrancar lejos de allí. Así y todo, la gente nos tuvo por lo menos hora y media de pura charla y así todos nos ibamos poniendo en sitonía con la gente local desde el momento cero. Como allí mismo averiguamos, la salida del aeropuerto de caracas rumbo a Puerto La Cruz, requería el obligatorio paso por la ciudad capital. En ese momento salio de Nacho y Fran la opción de alquilar un carro para el primer día y zafar de un viaje que parecia ser interminable con hotel y dormida en Caracas incluída. Al ser 5 la verdad q descubrimos que no era tan caro como pensabamos, ya que un corolla 2008 nos costo 50USD + 3 bs (0,5 USD) para llenar el tanque de nafta y lo podiamos retornar en el aeropuerto de Barcelona a unos 20 km de Puerto la Cruz (350 km de la ciudad capital), nuestro primer destino, de puta madre.

Cerrado el trato nos pusimos en marcha hacia dicha ciudad, para llegar a la misma debiamos recorrer de Oeste a Este la ciudad de Caracas vía una supuesta "autopista"... Esta autopista era de 2 o 3 manos dependiendo el tramo en particular... les juro que en hacer unos 15 o 20 km tardamos mas de 3 hrs por reloj... los primeros suburbios de Caracas ya empezaban a avistar, acompañados de la imagen grotesca de excelentes trokas; es increible ver la cantidad de autos y el quilombo de transito que hay! es un caos total, lo autos con parlantes gigantes haciendo ruido y y comprendiendo que ya estabamos en el caribe. Toda la autopista esta tomada de vendedores ambulates que van caminando entre los carros vendiendo cualquier cosa para consumir, que pueda hacer la espera menos tormentosa. Lo mismo que moto, en su mayoria cualquier marca con motor 125cc. a unos 60 km por hora, pasando a todos los autos completamente detenidos.

Salidos a la autopista siempre como conductor el señor Ignacio Toomey garante de la primada tarjeta de crédito, conseguimos un bolichito bien rancio para probar los alimentos del país y conseguimos así saciar el hambre por primera vez. Habremos llegado a Barcelona a eso de la 1 AM y nos pusimos a buscar un lugar donde dormir... No se imaginan lo fea que puede ser una ciudad latino americana, como el caso de esta en cuestión. Ciudad totalmente sucia por donde la mires, con autos circulado cuando uno no entiende ni como es que ruedan, sin luces, vagos por doquier tomando agua ardiente de 1 USD el litro, etc. Como no encontrabamos lugar nos detuvimos en un puesto policial situado justo en frente del prostibulo del lugar. Entre risas y comentarios de dormir alli dentro, nos señalaron un hotel que nos podría servir. Allí nos dirigimos, negociamos y tomamos dos intentos de habitaciones que nos serviría para conseguir nuestro presiado descanso. Al entrar al Hotel vimos que se nos asercaban como muertos vivos unos borrachos caminando por la ruta, era un hombre cargando una mujer totalmente inconsiente gritando ayuda o que se yo en una calle desierta por las altas horas nocturnas.... nos quedamos atonitos, ahí fue allí cuando llego la policia, y rajandolos a las patadas del lugar.

A la mañana del 22, nos levantamos como siempre 1 o 2 horas después de cuquin, quién generalmente aprovechaba para dar vueltas y ver que le deparaba la ciudad. Aseados y despiertos, salimos hacia Puerto La Cruz ya hacer campamento en el Parque Nacional Mochima. La idea era simple, saliamos para allí en el carro y luego lo traeríamos devuelta al aeropuerto para devolverlo con los conductores y acompañante, que retornarían luego en un taxi pagado por el fondo común (fieles a las politicas comunistas del lugar donde nos encontrabamos). Acá ocurrio algo muy preocupante que casi nos caga el viaje, levantados como habiamos dicho, yo y cuquin habíamos tenido un Wake and Bake (grave error de novatos). Al parecer esto distrayo un poco al susodicho que luego de unos 20 minutos descubrio algo muy inquietante. La cosa es así: partidos así nuestro objetivo, por cuestiones del destindo, surgio el primer interrogante general, para nuestra sorpresa, en el medio de una ciudad "comunista" y "antimperialista" visualizamos en el horizonte la famosa Mc y luego de una ardua discusión, se decidió por la mayoria justa desayunar allí. El combo valía nada mas y nada menos que dolorosos 35 Bs, cosa que hizo notar a cuquín que habia olvidado su mochila, en el intento de Hotel, donde habíamos pasado la noche (una pocilga). Dentro de su mochila de mano, uno viaja con toda su documentación, así como también los dolares para poder tenerlos bajo su estricto control... Nos agarro una que ni les cuento, salimos volando con el auto hacía el hotel, (que no nos acordabamos muy bien donde quedaba)ua que era como enncontrar en un mar de callecitas y edificios igualmente parecidos donde toda la misma mierda y pico horario de polisontes. La situación era grotesca, Fran palido como una hoja, a punto de vomitar, debido a que todo su capital también se encontraba en la mochila en cuestión. Cuquín que la bajoneo mucho mas rápido que de costumbre, lagrimas en sus ojos incluídas, empezo a correr en patas las callecitas del lugar para ganar tiempo y esperar recuperar todos los dolares. Por lo que los que quedabamos en el auto, empezamos a hacer matemáticas de como mierda la ibamos a zafar. Felices de ver que cuco recobro su mochila y recompenso a la gente del lugar por su amabilidad y buena voluntad para devolver la mochila partimos nuevamente hacía el oriente del país.

No mucho para contar del viaje hasta el momento en que nos paro un puesto policial... jejeje es un capitúlo aparte en el viaje donde nos dieron vuelta completamente nuestros equipajes para ver que nos encontraban... al parecer nos veían sospechosos por ser 5 personas barbudas y con mochilas de campamento por ahí e imaginaban (no erroneamente) que quizás tendríamos una mota o algo para que ellos puedan pedirnos una coima y emborracharse en nuestra cuenta. El chiste nos salio 30USD pero logramos pedir que se mantenieran las cosas que habían donde se encontraban.... jajaja, para colmo de males no saben la poca onda que tienen y como laburan la intimidación estos hijos de puta, pero no fue lo peor, porque luego de que nos fueramos gracias a su permiso, nos dimos cuenta 5 km adelante que ellos se habían quedado con nuestro documentos. Nos queríamos matar, dimos la vuelta y nos dirigimos nuevamente hacía el puesto de control donde se encontraban los 5 policias que antes nos estuvieran timado.
Llegados allí, justo el comandante que nos había registrado había salido y lo hicieron volver, a los 5 minutos vimos aparecer la troca militar con 4 tripulantes que se bajaron con un humor aterrante y los 4 con sus ametralladoras automáticas en mano, mirandonos con ganas de hacernos guiso... nos hicieron sacar todo devuelta para finalmente descubrir ya incredúlos, que los documentos los tenía cuco en su mochila. EJEM EJEM, al parecer puesto por ellos en el anterior cacheo de buena voluntad.... 5 USD mas! por boludos!!!!! ahí si nos reimos un poco con los poli que ya no podían creer a los argentinos boludos y nos invitaron a tomar algo a la tarde con ellos, cosa que obviamente nunca hicimos, rati puto.

Antes de Mochima frenamos en una playa que el escriba habia visto por internet en el famoso google earth, se llama playa colorada y la verdad que resulto un lugar que nos parecio realmente atractivo. De allí hablando entre la peña, decidimos que era hora de salir hacía Mochima para hacer el campemento, ya eran las 15 horas y el auto lo debíamos devolver a las 18 horas y no era tan cerca como creíamos. Llegados a Mochima luego de algunas discuciones decidimos que Nacho se volvería rápido a devolver el auto con su hermano menor y nosotros nos quedaríamos cuidando la montaña de bartulos y la espera de su retorno, eran las 16 horas y un peñero nos esperaría hasta las 20 horas como maxímo para depositarnos en alguna isla local y allí acarpar.

Venezuela 2010

16 de enero de 2010

Ciudad de Mendoza - Potrerillos - Buenos Aires

Que bien se disfruta del buen dormir en una cama y una almohada! Ni bien me desperte recorde aquella reflexion sobre la ley de Rendimientos marginales decrecientes en intervalos de tiempo acotados (http://haypalitobombonhelado.blogspot.com/2009/03/utilidad-marginal-decreciente.html).
La Casa de Mhayl Hostal sabe ofrecer buenas comodidades, una pileta muy buen cuidada, cerveza en el bar por $12, musica, y muy buenos datos sobre la ciudad y sus alrededores.
Carreta fue el unico que madrugo (10am) y fue testigo de que la noche Mendocina puede tener mucho Rock&Roll gracias a los personajes que con el pantalon hasta las rodillas y con ojos que parecian tener conjuntivitis, se aparecian a saludar a la peña del hostal con ilusiones de lograr que les convidaran un desayuno sin tostadas pero con champagne. Nosotros habiamos tenido un primer vistaso de la imponente avenida Arístides, pero rendidos por el cansancio de los kilometros, las fuerzas solo alcanzaron para una pizza con cerveza mientras contemplabamos la pasarela en la que se tranforma la vereda de esta famosa avenida mendocina.
El resto del equipo no despego cabeza de la almohada hasta las 12am, perdiendo el no muy atractivo desayuno incluido segun la critica de la clientela.
Con un par de datos retenidos en la cabeza a modo de nota mental, y una parrilla prestada a cuestas, marchamos alrededor de 70km hasta la villa Potrerillos, en un valle al que la descripcion de "muy lindo" le queda corto, por lo que nos vimos obligados a llamarlo HERMOSO.
A orillas del lago, con los imponentes cerros a su alrededor, y a entrada libre y gratuita como Pacha Mama lo manda, nos pegamos un rico asado con chinchu, morsi, y matambrito que tambien supo salir a la pizza con queso de cabra.
Gracias a Dios, algunas nubes taparon un poco el gran Astro, y se pudo disfrutar del dia y romper un par de botellas con el juguete preferido del viaje, la gomera (no olvides juntar tus desperdicios, pensa en verde). Es aqui tambien donde la gente se acerca, principalmente sabados y domingos, hasta cualquiera de los abundantes paradores a practicar un poco de Rafting a un precio bastante accesible.
El tema de disfrutar mucho el día, es que llega la noche, y sin iluminacion en la ruta y escasa señalizacion, uno corre el riesgo de llegar al kilometro 125 y darse cuenta que en realidad y sin planearlo, estas en plena cordillera direccion al pais vecino Chile... Lo que sigue es mirar la cruz del sur, confirmar que hay que pegar la vuelta e irse derechito a bailar al bar Por Aca, tambien ubicado al final de la calle Aristides, que es donde se concentra toda la jodita de mendoza, sus turistas nacionales e internacionales, y disfrutar como uno sabe.
Al dia siguiente, concientes que era hora de volver y que teniamos al menos unas 12 horas por la RN7 hasta llegar a buenos aires, decidimos relajarla en la pileta con la gente del hostel y cargar todo nuestro desparramo en el auto, saldar deudas y partir a las 22hs convencidos que ibamos a manejar derecho y sin parar hasta buenos aires. Se pudo un poco, otro poco se tuvo que dormir, cada uno sacando sus conclusiones del viaje, las cosas aprendidas, los lugares que quedaron pendientes por visitar, las distintas realidades, con 3,700km mas en el contador, y las ganas de volver al hogar para seguir con este viaje que le dicen vida.
Salud,
Madarigua '10

13 de enero de 2010

Huaco - Pedernal - Mendoza

Despues de haber envidiado las constantes carcajadas del grupo viejo-festivo que paraba en el camping decidimos dar por finalizada la jornada, recargar baterias y arrancar a la mañana siguiente. MI carpa, con MI saco de dormir en MI lugar fueron lo suficiente para que la noche haga lo propio y no ME afecte. Algunos se cagaron de frio.
Mate de por diome se levanto el campamento y se partio para la localidad de Huaco, a unos 10 km de San Jose de Jacha, para visitar el Molino de Garcia o del Alto. Fundado en el año 1876 por un ingles dio trabajo, junto a otros molinos adyacentes, a mucha gente de la zona. Despues de este ingles hubo otro propetario para luego terminar en manos por quien hoy es como se lo conoce; el Señor Garcia. En aquel entonces contaba con carpinteria, herreria, viñedo y casa de empleados. Todo llevado a delante con un sistema de correas propulsadas simplemente por un chorro de agua que hacia girar la correa inicial. Cuando Garcia fallece, dejan de hacerlo operar y cierra sus puertas hasta el año 2000, año en el que por parte del intendente y una de los herederos que vivia en Mendoza reabrio.
Hoy en dia el funcionamiento no es el mismo que supo tener. La construccion, fruto del desuso, habia decaido mucho. De a poco esta siendo levantado, manteniendo todo en madera tal como fue ideado. El lugar funciona haciendo harina de trigo y maiz. El guia de turno fue Lucio, pero podria haber sido el Dionicio o el Manuel.
Cuando viajabamos por la ruta 40 llegando a Jachal, entre corrientes ventosas infernales y bados de piedra, cruzamos un animalejo que a Javier le desperto las ganas de comer conejo. Nunca, en viajes anteriores, habiamos curzado un lugar que venda ese tipo de bicho, pero por esas cosas de la casualidad cuando estabamos camino al molino vimos que en un rancho los vendian; vivos o faenados.
Asi fue que terminamos tocando las palmas para comprar en lo de Armando Moreno, conocido por los lugareños como "el gitano que vive ahi en la curva". Como ya tenia el plato servido, y eso como la siesta son ritual sagrado impostergable, tuvimos que hacer lo mismo que el, eir a buscar nuestro almuerzo para volver a la hora y media y poder llevar lo que seria la cena. Por pedido de los clientes, nos espero para elegirlo y faenarlo.
Asi fue como mas tarde nos volvimos a su lugar y aprendimos, entre algunas otras, cosas como se mata y limpia un encantador conejo blanco, de pelo suave, ojos rojos y con una capacidad de gritar que asombro a alguno.
De nuevo en ruta, algun lugar de algun pueblo con parrilla u horno de barro nos esperaba. Pasamos por la ciudad de San Juan y helado de por medio, con compania no tan grata, creimos mejor seguir bajando.
Asi fue como nos fuimos cruzando a los camiones de apoyo del Dakar a los que con luces, bocinas y un cuerpo salido de la ventana arengamos al mejor estilo yankee. Al llegar a Villa Media Agua, nos desviamos a la derecha y le dimos un rato para llegar a Pedernal.
Ese mismo dia, por esa localidad habian pasado las motos, cuatris y camiones de la competicion. Estos no fueron los unicos que pasaron si no toda la peña que con sus 4x4 van disfrutando del "chow". Los vestigios de la multitud estaban desparramados por todo el camping, asi que fuimos a parar a El Gran Chaparral. Roberto, su dueño, y cia. nos alquilaron por unos caros pero necesarios $60 un espacio para tender las carpas (dormir en la cabaña estaba fuera de presupuesto). Alli nos topamos con un lindo grupo humano sanjuanino que nos integro muy amablemente por las casi 24hs que estarimos.
El dueño de casa, el citado Roberto, dio clase de como se usa un horno chileno, instrumento ideal para la coccion de pizzas, empanadas o pan por dar la posibilidad de mantener la temperatura desde un agujero inferior.
Este fue el ultimo lugar hasta donde seguimos al "white rabbit". Bien adobado por Madarigua y el Bostero, ingreso al tambor para salir al punto justo. Una delicia.
Como todas las noches, el horario de cerrar las actividades llego muy pronto. El Bostero tuvo una buena noche gracias a la hospitalidad de la dueña de casa que le habilito unas mantas, escenciales para el frio que se veia venir.
A la mañana nos enseñaron que Jehova es el Dios verdadero, nos sirvieron de material de lectura y agitando mucho las manos, nos despedimos de esta linda gente para iniciar el final del viaje, ciudad de Mendoza.
Que ciudad Mendoza. Distinta a lo que veniamos viendo. Distinta, no mas linda. Si otro tipo de gente, otro tipo de vida. Otra forma de vestirse, de andar, de vivir.
Metimos una recorrida de tres hostel, terminando en el tercero, La Casa de Mahyl. En un cuarto de 8 personas con baño privado, pileta en el fondo y bar con electronica, sentamos campamento y bajamos equipaje del coche a un precio de $45 la noche.
Unos buenos chapusones al agua, lujo que no nos dabamos desde el inicio del viaje, y arrancamos para las termas de Cacheuta.
Que se puede decir de las termas si para mantener la costumbre llegamos en el horario en que ya no se podia entrar. El programa fue poner los pies en el rio, tomar unos fernesitos frios y conversar tendido.
En ese clima se llego a la obvia conclusion de que nuestros dirigentes no tienen un proyecto para el cuidado del agua, un bien no renovable. Quizas de esto salga alguna accion positiva, sponsoreada por EL Aireador.

Chilecito - San Jose de Jachal

Otro dia comienza de este viaje cuyense, quien les habla, el primero en abrir los ojos lagañosos, preparo el mate con unos ricos bizcochos del amigo don satur, recogimos nuestros bartulos y emprendimos el viaje hacia el nuevo destino, Chilecito. Serian 3 horas de viaje, el cual gran parte del mismo era por la Cuesta de Miranda. Este es un camino de ripio de la ruta 40 que cruza la precordillera riojana. Impresionates paisajes donde se pueden ver las diferentes tonalidades de capas de las montaňas, precipicio de un lado, montaňa del otro, con previas paradas para contemplar la pachamama y una que otra placa para recordarla, arribamos al pueblo de Chilecito.No nos tomo mucho tiempo darnos cuenta que no habiamos tomado la mejor opcion en dirigirnos a este humilde pueblo de montaña. Cinco minutos o quizas seis. Tampoco hay que exagerar ni ser injustos.
Que se puede decir o resaltar a modo de informacion para el intrepido viajero dispuesto a ir a estos pueblos perdidos en el mapa. La principal atraccion la cual aparece esquina tras esquina son los baldios cubiertos de escombros y basura, hormigon por doquier, poca gente por las calles.
Al tantito no mas nos preguntamos al unísono, que carajo le vieron a este pueblito que tanto lo recomiendan?pero bueno, ya estando ahi habia que aprovechar el viaje y averiguar que se podia recorrer. La principal atraccion era el cable carril, utilizado en su momento para el transporte de minerales de la montaña Famatina, ubicada a 30 km al norte de Chilecito, para luego cargarla a los trenes cargueros para su distribucion. Al termino de empaparnos de la rica historia de nuestro hermoso pais nos dirigimos al comedero del pueblo, unico abierto al publico por esas horas, milanesas y fideos de por medio, emprendimos el regreso hacia el proximo pueblo, San Jose de Jachal.
Nuevamente el camino de ripio, pero esta vez ya entrada la noche lo cual requiere mas atencion y precaucion al volante. A eso de las 10 pm arribamos al pueblo donde nos alimentamos de una pizza rancia rancia, si, bien rancia, para luego pasar la noche en el camping del amigo Carlos, ubicado a un km de la curva del camino que va hacia Huaco, que logramos encontrar gracias a las indicaciones de "Miguel Angel Russo" ex DT de Boca Juniors que creemos decidio vacacionar en la zona junto a su familia para ahorrar gastos a falta de ofertas laborales.- posta Rata, tenia la misma dentadura brillosa brillosa.

11 de enero de 2010

Valle de la Luna - Talampaya - Pagancillos

Madrugando gracias al efecto invernadero que el sol de verano sabe hacer en las carpas, volvimos a la ruta rumbo a los parques nacionales de San Juan y La Rioja. El primero fue Ischiualasto (valle de la luna) donde una entrada a un valor general de $25 por persona sin distincion entre jubilados o estudiantes te habilita a una excursion por un circuito de 50km en una caravana de autos encabezada por un guia del parque. El paisaje es desertico y prehistorico y uno va haciendo distintas paradas por los puntos mas atractivos donde acumula varias fotos en su camara, y de regreso al punto de partida se visita el museo del parque donde se puede ver el fosil de dinosaurio mas antiguo descubierto en el mundo.
A unos 70km uno llega a la entrada de Talampaya. Cabe destacar que el parque es super extenso y desde la entrada hasta la primer parada posible, tanto copiloto como pasajero son vencidos por el sueño y el conductor se enfrenta a muchisimos km en linea recta, es asotado por un sol de mediodia, un aire caliente dificil de respirar y un infinito desierto con el pico nevado del Famatina en el horizonte que hacen pensar que uno esta manejando hacia la nada.
El parador del parque ofrece hospedaje y lugar para acampar bajo el rayo del sol, muchas variedades de escursiones hasta los distintos atractivos en minibus o bicicleta haciendolo accesible para publico de todas las edades y estado fisico que tengan al menos $65 para gastar. Para el momento de decidir si estabamos dispuestos a desenbolsar o no, el sol estaba en su maximo esplendor y los animos alcanzaban solo para arrastrarse a las reducidas sombras que se pueden encontrar para hecharse. El equipo decidio vaciar envases de quilmes 500cc ($9 c/u) hasta llenar la mesa. Con una jala importante decidimos que haber visto un par de folletos de los atractivos era suficiente y seguir viaje hacia tierras mas frescas.
El viaje hasta Pagancillo, con el bostero al volante, declarado el mas indicado para manejar de acuerdo a la ingesta per capita, fue muy divertido segun dicen, con pocas conversaciones coherentes.
El pueblo no tiene mas de 15 - 20 cuadras y habiendo repuesto fernet, coca y hielo en la heladerita, nos fuimos a bañar al rio despues de las recomendaciones de Miguelito, el encargado de la despensa. El rio, probablemente producto de la sequia que nuestro pais sufrio durante el 2009, no era mas que un hilo de agua callendo de un enbalse casi vacio, aromatizado con esencia de caca y jabon de lavar estancado. Conversaciones de por medio, fernet y ajustando cuentas del pasado, estabamos listos para ir al camping sobre la ruta 37 a cocinar el matambre a la parrilla que le habiamos comprado a Miguelito.
Unicos huespedes, Carreta murio en el piso arenoso que iba a hacer las veces de colchon a los 5 minutos de haber llegado, el bostero se hizo cargo de la parrilla y quien les escribe siguio tomando cerveza en el bar del camping (y del pueblo).

- javier! Estas quebrando?
- es porque quiero!

El matambre salio de lujo. Carreta se desperto cuando un alma caritativa ya le habia armado la carpa, listo para comer, tomar unos fernet mas en grupo, e ir a conversar sobre el puente donde la juventud de Pagancillo sabe juntarse por las noches. Hablamos de armas como los hombres de medio oriente y nos fuimos a dormir.
El dia termino salvo para Madarigua que se levanto para hacer nuevamente sus necesidades y se clavo una espina de unos 5cm en el pie izquierdo, y entre gritos de dolor y chistes de borracho se la arranco sin amagar ni saber que los siguientes dias iba a pasearselas cual rengo...

- me toco un nervio!

Salud,
Madarigua 2010

9 de enero de 2010

Bs. As - Capilla del Monte - S. M. Sierra - Patquia

Eran las 17 hs del sabado 9 de enero de 2010 y el Corsa con inscripciones arabes todavia incomprensibles, aguaradaba en la YPF de panamericana ramal escobar la llegada del Polo gris proveniente de lo que era nuestro destino; Cordoba.
Arribado el mismo, habiendo hecho trabordo de bartulos correspondientes y habiendo llevado a cabo la dura tarea de despedir a Sofi, estabamos listos.
Con javier como dueño y conductor del movil, el Bostero fiel copiloto y quien les escribe mal ubicado en la parte trasera del coche, asinado por la heladera, mochilas, termos y demas equipaje, dimos comienzo con este ya conocido grupo de viaje a un nuevo periplo por nuestro pais.
Los tiempos modernos hacen mucho mas accesible y rapida la llegada a la ciudad de Cordoba. Tomando la nueva autopista paralela a la ruta 9, con tan solo 80 km pendientes para estar completado el trayecto Buenos Aires - Cordoba, a las 24 hs estabamos en la tierra del Fernet y Rodrigo.
Recibidos por una lluvia tomamos el camino de las sierras. Ya era la 1 am del sabado y Javier no habia soltado el volante en ningun momento. El cansancio se sentia, sobre todo para Carreta, quien hizo de resorte entre los puntos indicados. Como el lugar primero eran los Parques Nacionales de Talampaya y Valle de la Luna, cuales mantienen sus puertas de acceso cerradas por la noche, tomamos la decision de frenar en Capilla del Monte, punto de paso obligatorio sobre la ruta 38.
Hospitalariamente y en forma dormida la familia Carrera - Vigna nos abrio las puertas de su casona a pocas cuadras del centro capillense.
Recompuestos al otro dia, amanecimos con unos mates en familia, rechazamos un asado que se venia gestando y retomamos la ruta.
Apenas salidos del pueblo bebimos una cervezas artesanales en "El Ovni" mientras escuchabamos historias poco creibles de ovnis y seres de otra dimension.

- Han visto algo raro por aqui?
- Si, abajo de la montaña hay una ciudad. Una señora de aqui cerquita fue llevada para ser estudiada. Volvio con pinchazos en los brazos...
- Ah, si?
- Si, hasta hay gente que dice ser hija de extraterrestres.

Dejando las historias de enfermos de la heroina que no se hacen cargo y gente que nos supo superar sus traumas de concepcion y nacimiento no deseado por sus progenitores, retomamos viaje hacia San Marcos Cierras. Con la heladera armada, aceitunas en mano bordeamos el Rio Quilmo, donde almorzamos y refrescamos.
El tiempo avanzaba y si no emprendiamos viaje nuevamente nos pasaria lo de la noche pasada.
Salimos de la provincia de Cordoba para entrar en La Rioja. Cada vez estabamos mas cerca, pero nunca lo suficiente con la hora.
Al llegar al cruce de rutas 38 y 150, en la localidad de Patquia sobre la marcha debimos cambiar de idea y rumbo. La idea original era hacer noche en San Agustin del Valle Fertil, pero el mapa nos demostraba que donde estabamos era mas estrategico respecto a distancias.
Patquia es un lugar muy chico, con tan solo 1000 habitantes. La calle principal es la ruta 150. Al costado de esta esta el centro comercial. Unas 7 despensas que venden todo.
Tiene un solo hotel, no tiene camping pero si un predio municipal muy generoso.
Algun vecino nos informo que Jose Luna (se dice todo junto), que vive ahicito es el encargado de mantenimiento del lugar. A el nos. dirigimos y pedimos permiso para poner las carpas en el predio. Alargando las palabras y una parsimonia fruto de la sequia y el calor nos dio el lugar, prendio las luces y dejo diciendo "hagan lo que quieeeeran, aqui naaadie lesh va a tocas las coooosas".
Para mantener la costumbre fuimos por la compra de un trozo de carne y el mangazo de unos fierros para poner en el asador que estaba al lado de la pileta (vacia) y la cancha de bochas.
La carne de vista y el lugar donde la vendian dejaba mucho que desear, pero que va! Estamos en Patquia.
Comidos, bebidos y apagadas las luces de la cancha de basket armamos la carpas. Dicen por ahi que Carreta a los 3 minutos estaba dormido y roncando. No se si sera verdad; estaba dormido y roncando.
Salud.

27 de enero de 2009

Medellin - Valle de Cocora (Colombia)

Habiendo finalmente subido al bendito bus, fuimos rumbo a una de lasciudades que mas rumba prometía presentar en el Viaje; Medellín. Medellín es una ciudad del centro del país, emplazada a lo largo de ungran valle montañoso en el húmedo bosque colombiano. Llegados a la terminal de buses ya un poco sorprendidos de la calidad y tamaño de la misma, notamos que estábamos entrando a una gran ciudad. Esta es atravesada por un metro que va unido a la terminal pasandoestrategicamente por museos, plazas, parques y distintos puntos deinterés para conocer (incluia voz computarizada informando en cadaestacion las atracciones corespondientes). Habíamos recibido recomendaciones para hospedarnos en algún Hostel quese encuentre en el barrio del Poblado, zona mas "cheta" de la ciudad, repleta de bares y lugares para comer o salir. Ellugar la verdad que era digno de admirar, las construcciones ibanpidiendo permiso entre los grandes morros hacía los costados. Bajados del metro en la estacion homonima, empezamos la caminata haciala zona de los hostales, que según nos habían dicho era unas 15 cuadras desde donde habiamos descendido. Como no se nos caía un céntimo del bolsillo, decidimoshacerlo a pata, total, que pueden ser 15 cuadras? El tema fue que no habíamos puesto en balanza que las mismas eran en subida hacia el morro,con un calor terrible y cargados de bártulos. Asi, a mitad de caminodecidimos que era mejor hacerlo en dos etapas y clabarnos una buena cantidad de cervezas en recompensa por haber hecho la primera parte deltrayecto. Ya medio pedos, fuimos en busca de hostel. Luego de unas vueltas por la zona y sondeadas las alternativas, nos metimos en el Hostal Saman. Este era nuevo y administrado Alejandro. Instalados y baño completo(aprovechando las impecables condiciones) pasamos un rato de Direct TVpara recordar un poco la Babilonia. Llegada la tarde fuimos por la compra de Ron y víveres varios. De allí a dar unas vuelta por el barrio que nos avecinaba. Dentro de la ciudad hicimos muy a la vuelta Europea (ni que supiera como es!) pero visitamos varias cosas a detallar: iniciamos el city tourtomando un taxi hacia la primer parada, que por una cuestion de proximidad era el parque de porquería de "Pies Descalzos", obra beneficade Shakira. Deja mucho que desear.


Desde alli, indigandos, emprendimos caminata para lo que es mas centro de la ciudad. Hasta llegar al Museode Antioquía, donde vimos una muestra de tesoros de la historia de lahumanidad. El mismo contaba con una sala permanenete de exhibiendo lasobras de Botero, ilustre artista de la ciudad. Todo muy enriquecedor. Salimos nuevamente al parque Berrío donde Javier se entretuvo jugandocon un mimo entre esculturas de Botero, también emplazadas por allí. Lasiguiente parada fue el Parque Botanico, lleno de Lagartos extraños, aves, tortugas, un mariposal y mucha vegetacio.A la salida de ahí hicimos lo que mejor sabemos, beber. Nos sentamos enun bar de cerveza ubicado en un punto común de la ciudad donde pasamos las siguientes 3 o 4 horas bebiendo incansablemente y jugando a las cartas, que para esto, nunca falto el morlaco. Ya medio entrada la noche, iniciamos el regreso via taxi alHostel (un taxi salia lo mismo que cuatro boletos de metro) asi zafábamos de la terrible subida. Quien les escribe supo cocinar unoscamarones al ajillo de muy buena calidad. Lastima que hayamos quedado cortos con la compra y que Alejandro haya querido comer tambien. Nos quedamos con las ganas. (A no desesperar muchachos. La semana queviene hago de nuevo y va todo por mi cuenta) Ya estabamos preparados para salir y entender porque la gente dice queMedellín es uno de los lugares con la mujeres mas lindas del planeta…. Confirmado. El nivel encada bar que pasamos era muy bueno. Nos faltaba sacar la pinta degitanos, tener una 4x4, tener la billetera llena de dolares. Ahihubiesemos estado al nivel de las circunstancias.La verdad que estuvo bueno Medellín pero se empezaba a sentir la parte del viaje donde encarábamos un poco la vuelta. Javier y el Chori debíantomar su vuelo desde Quito, Ecuador, a escasos 2 días y todavia quedabapor conocer Cali. Por recomendación de nuestro amigo del Hostel, la zonadel Valle de las Cócoras era un punto geografico previo y digno de serconocido. Su socio tenia una casa dentro de un barrio cerrado a unprecio muy accesible. Tomada la decision de ir hacia alli, llego ungrupo de argentinas y junto con ellas el dilema de seguir viaje oquedarla ahi y competir a cara de perro y cuchillo entre los dientes porconcretar esa posibilidad que cada uno habia imaginado. Ya intercambiadala informacion importante, obligacion de todo viajero, alguno hizo masfuerza que otro y teniamos que partir. Vaya a saber uno si era asiefectivamente, pero hubo uno que hizo mas fuerza que otros tres, quedando estos obligados a tomar el bus ...nunca nos costo tanto salirde una ciudad. Valle de Cocora es un bosque de niebla en el medio de la cordillera colombiana realmente impresionante. Se encuentra cerca de la ciudad deArmenia, donde llegamos con el bus, y en la terminal nos esperaba quiénsería nuestro chofer durante nuestra estadía de dos dias. No recuerdoexactamente su nombre pero era buena gente. De allí nos llevo hacía Circasia donde quedaba nuestra casa rentada y la verdad que estábamos dediez ahí, full full. Como arribamos a las 6 am dormitamos un rato hasta que el chofer nosrecogio y nos llevo a la excursion del dia, el valle en cuestion. En el único medio que nos faltaba viajar al momento era a caballo.Ya llegando empezamos con el común regateo para que no nos rompan el orto. Luego de varias vueltas conseguimos algo que nos sonaba razonabley esperamos a que nos junten los animales para salir. Apenas montados y salidos nos encontramos con un gran grupo de argentinas que miramos a la pasada por ahí… varios comentarios de quebuena estaba cada cual salimos al paseo. La verdad que el valle increíble.
Arroyos y cascadas en el medio de un bosque antiquísimo adornaban el lugar. El lugar incluia las Palmas de Quindío de unos 50 a 70 mts, árbol emblemático colombiano, árbolnacional. A la vuelta para dejar los caballos, nos comentaron que había uncriadero de truchas por lo que por muy poca plata pudimos comprar unagran cantidad de dicho pez.La imagen de ese harem habia quedado pegado en nuestras retinas. Alguno pregunto a los lugareños si sabian donde ranchaban y nos dijeron que enSalento. Salento queda en la base del Valle y es una antiquisima pequeña ciudad.La misma fue fundada en 1851 y se encuentra poco reformada. En el caminonos encontramos de pasada con las argentinas que venian a pata, noscomentaron que por la noche era el cumpleaños de una y que podíamos ir ala plaza de la pequeña ciudad. Llegamos a nuestra casa, nos mandamos unabuenísimas truchas armadas a todo trapo y salimos hacia este pequeñopueblo en una caja de carton.
Salud

Shaggy

26 de enero de 2009

Cartagena de Indias (Colombia)

Hace ya un año y a punto de comenzar un nuevo viaje por Sudamérica, retomamos las narrativas de aquel viaje que quedaron por la mitad.
Llegamos a Cartagena, capital departamental de Bolívar, por la mañana en un colectivo desde Barranquilla. Esquivando los taxistas que intentan confundir al recién llegado, nos tomamos un minibús donde conocimos a un hermano cubano aficionado del Softball, quien había competido junto al seleccionado cubano en el estadio nacional argentino ubicado en Ezeiza. Entre nombres de figuras de ese deporte para nosotros completamente desconocido y cuentos de su hermana casada con un argento, nos tiro información de la ciudad y guio hasta la cuadra de los hostales. A pesar de su ligero paso no nos fue difícil seguirle el rastro gracias al sombrero vaquero que llevaba en su cabeza.

En el centro de la ciudad, a orillas del mar Caribe, no tardan en mostrarse los rastros de la época colonial española con todos los atractivos turísticos que tanto estábamos añorando. Encontramos un hostal humilde pero acogedor donde enseguida conocimos a varios grupos de viajeros, muchos venían de chile y algunos otros de nuestra tierra, con los cuales íbamos a discutir de tenis y hacer equipo para salir a la noche.
En materia gastronómica, Cartajena de Indias ofrece desde restaurantes a la carta a un precio que te hace creer que uno está consumiendo calidad; comida al menu a un precio de ejecutivo en micro centro porteño, y hasta pollo frito con media papa hervida por menos de un dólar, donde haciéndole caso a la regla de que el pollo se come con la mano y cumpliendo algunas reglas de higiene, el mismo es servido junto a un guante descartable como parte de una estrategia para ahorrar en jabón.Cartagena definitivamente es un lugar a visitar en Colombia. Declarado patrimonio de la humanidad, con imponentes castillos e iglesias, casonas con balcones de madera y cientos de estatuas, monumentos, museos y colombianos listos a sacarle hasta el último peso al turista feliz, todo dentro de las murallas que en alguna época supieran proteger la ciudad. En esta ciudad aprendimos mucho. Aprendimos de historia y aprendimos que por más viajero experimentado que uno se crea nunca hay que bajar la guardia... Intentaron sacarnos (y si mal no recuerdo, lo hicieron) 10USD por pera por haber aceptado una ostra de regalo. Carreta fue deslumbrado por el arte de la prestidigitación por parte de uno de los tantos colombianos que ofrecen cambiar dólares a un tipo de cambio extraordinario- cosa que determinaría el fin de cualquier tipo de lujo hasta nuevo aviso-. Compramos un sombrero gracias a la insistencia de un vendedor que nos siguió por toda la ciudad que se sumaría al arsenal de bártulos que cargamos por Sudamérica, encabezado por el remo y el banco intercambiado en Puerto Colombia. Fue en esta ciudad donde recordamos (y confirmamos) que Colombia es conocida en el mundo por la caspa del diablo o perico.... Allá por el departamento de Magdalena, donde se encuentra el parque Tayrona, había sido evidente este tema por haber conocido algún que otro campesino que de manera muy fresca y con las manos quemadas, nos comentaba que había trabajado en algún laboratorio donde es procesada. Aquí en Cartagena, fuimos testigos de otra parte no menos importante de la industria: El comercio. En cada esquina, no no, cada 15 metros, algún buscavida local te hace saber de maneras muy creativas que a un precio muy bajo podrás pasear por las calles de la turística ciudad bien duro. La ciudad es imponente, con la arquitectura de siglos pasados, vendedoras de fruta que nos recordaban a Celia Cruz, y una dinámica de ciudad que hacía rato no veíamos por nuestra ruta de viaje. Hubo muchas anécdotas. El Bostero y Madarigua fueron detenidos por la policía en una demostración que aquellos fuertes de piedra y murallas altas podían ser invadidos; una salida a un boliche bailable donde solo se baila si se adorna a la pareja con algún billete, y Álvaro (el mama Ron!), nuestro guía turístico y bufón por la ciudad durante dos o tres días de los cuales nunca se desprendió de su botella de agua mineral rellena de ron blanco. Álvaro termino siendo uno de los grandes amigos que dejamos por Sudamérica. Gracias a él pudimos llegar a una de las islas, playa blanca, en un tour alternativo; El mortal común y corriente va hasta esta isla paradisiaca en un crucerito que parte del puerto de Cartagena. San Álvaro te hace tomar 3 colectivos, es estafado por un balsero a quien le jura muerte, te lleva en un rally en moto y te hace tomar una lancha que parece que se la va a llevar la corriente hasta llegar a destino, todo por la mitad de precio del crucero. Estas playas son también muy recomendables, donde uno puede ir con carpa y quedarse unos dias o alquilarle una a alguno de los puesteros que también te facilitaran de cerveza y pescado por un precio muy accesible.

Con arena en los calzones, mucha tierra en la cara, y muy pocos billetes, volvimos a Cartagena donde ya teníamos nuestro acrecentado equipaje preparado para partir nuevamente en bus hacia nuestro nuevo destino, Medellín.
Siguiendo algunos consejos de nuestro amigo Álvaro y escuchando la ausencia de sonido metálico en nuestros bolsillos, decidimos perder alrededor de 3 horas intentando coimear a los choferes de bus, junto con historias de vida inventadas, muy lastimosas sobre todo y nombrando muchas veces a Dios, buscando viajar por la mitad de precio. Por más que estaban dispuestos a escuchar ofertas, los montos nunca fueron incentivo suficiente para compensar las probabilidades de que un inspector subiera a mitad de camino y de esta forma poner en riesgo su trabajo. Recuerdo que hubieron muchas discusiones y mucha falta de plata, contamos muchas monedas y recuerdo que hasta nos habíamos creído los personajes que habíamos inventado y hasta creímos que tendríamos que buscar algún trabajo para poder seguir viajando, hasta que apareció el plástico salvador de nuestro compañero Shaggy que nos supo sacar del apuro para pasar una noche más en el ya conocido, frio y reconfortante hostal móvil, el Bus.

Salud,
Madarigua '10

21 de enero de 2009

Barranquilla (Colombia)



Superado el control policial, con la frialdad de Johnny Deep en la película “Blow”, seguimos viaje para Barranquilla. El pasaje incluía la prueba de Huevos de Iguana, alimento que según dicen los locales es sabroso pero malo para la salud. El primero lo comió, el segundo lo probo y escupió con un grito al saber lo que se había llevado a la boca, el tercero solo lo punteo con la lengua y el cuarto se limito a olerlo.
Por consejo de una señora rica en grasa y calorías nos bajamos en lo que seria la General Paz de Barranquilla. Como nos suele pasar, la plata no sobraba así que nos vimos obligados a cruzar al Supermercado Éxito en busca de la vil moneda. No se si conseguimos o no, pero lo que siguió fue tomarnos un taxi, cruzar el centro comercial hasta llegar al Hotel Skal. Este es un hotel con piscina al fondo con un par de gorditas voluptuosas con sus remeras mojadas puestas al lado de sus maridos escuchando reggaeton y gritándole al nene.
El cuarto estaba bien, con tele y cable Venus, y lo necesario, camas para dormir. Después de comer una comida típica de estas tierras, pollo con arroz y ensalada, nos regresamos para el Hotel y de ahí salimos con el Javi y el Agustín para un bar que quedaba a las dos cuadras. Gente no había, por lo que nos quedamos tomando unas cervezas y charlando con unos colombianos mas actualizados del fútbol argentino que nosotros mismos. Afuera se vendía palillos de carne (la malas lenguas dicen que era de burro o cara de caballo). Con el bajón entre a darle y todos los mendigos de la cuadra se alimentaron a mi costa también.
Al otro día caminamos algo por ahí, Javier tomo chocolateada podrida, y nos tomamos un bus hacia Puerto Colombia.
Este es un poblado fundado en 1888, muy pequeño pero que en su pasado había servido como uno de los puertos más grandes del país. Lo elegante de esto es, como casi todos los lugares, es la plaza central junto con la calle que entra hacia el mar. La continúa un muelle, iniciado a construir en el mismo año de fundación que tiene unos 1000 metros de largo. Supo tener vías por el medio para el traslado de las mercancías pero hoy día sirve solo como superficie de avistaje turístico y asentamiento de pescadores en red.



Recorrido el muelle y regresados a la calle fuimos sorprendidos por Cielo, la dueña de un local ahí donde esta el cartel de entrada. Con sus elogios a nuestra hermosa forma de hablar, los ojos celestes y demás piropos nos upo convencer a sentarnos y comer unos buenos camarones de entrada, un buen pescado de plato principal y algunas cuantas cervezas de postre. El almuerzo venia acompañado con un viejo de poca charla pero mucha sonrisa tomando una botella tras otra de cerveza Club Colombia junto con la entonada vos de la hija de Cielo, de mismo nombre, con su poco pelo en la cabeza, mucho pelo en las piernas (al pasar las horas nos confirmaron su orientación al lesbianismo).
Al pasar el tiempo, los partidos de truco y las cervezas fuimos entablando una relación cada vez más fluida con toda esta gente y muchos más. Así, la tarde y las cervezas fueron pasando. La música subió de volumen, los locales se fueron arrimando y la onda se fue poniendo.
Como habíamos dejado las mochilas en el Hotel de Barranquilla, nos vimos obligados a volver ya que la noche nos la cobrarían de todas formas. Después de solucionado un altercado de Cielito con otra joven de la zona por problema de amor en común con una tercera muchacha con la policía, emprendimos la corta pero emotiva caminata hacia la plaza a tomar el bus de regreso.
Al estilo de las viejos modos comerciales, le cambie un rosario a Cielo madre por un banquito de Cerveza Águila (a ver la próxima ves que los reciba en casa). Con el nuevo bartulo para el resto del viaje, y ya en la plaza, compramos un ron, una botella de Coca Cola, una bolsa de Hielo y nos montamos en el carro.

Es increíble lo rápido que puede pasar un viaje si hay buena compañía y buena charla. Sin darnos cuenta ya habíamos llegado a destino. En la vuelta, por el boulevard central de la avenida, bastante cargado de monumentos, caminamos hasta el hotel. En el trayecto nos encontramos con un cañón que sirvió de prótesis y con un vago que vendía una mochila de inodoro.
La noche duro poco por todo lo que dormimos. Amanecidos cancelamos la deuda, tomamos un jugo de frutas varias, cogimos un taxi, compramos un libro en el camino, llegamos a la Terminal, nos acercamos a la ventanilla de Expresso Brasilia, pedimos cuatro pasajes a Cartagena de Indias, esperamos la partida y nos fuimos de esta Ciudad, Barranquilla, linda, acogedora, muy colombiana pero poco recomendable para el turismo. Con la resaca que hicimos? Lo normal, nos quejamos.
Salud,

Carreta

P.B.V.C. y E. 08/09

18 de enero de 2009

Parque Nacional Tayrona (Colombia)

A la mañana siguiente, recién despertados y haciendo cuentas, notamos que como de costumbre estábamos sin un baro para seguir ruta.
Salimos con Carreta a buscar una casa de cambio para poder disponer de la preciada moneda local. El hotel estaba al lado de la terminal de buses, precisamente era un Hotel para los choferes, fuimos hasta la terminal y luego de hacer las preguntas correspondientes nos dirigieron hacía una persona que hacía cambio de dólares. Resulto ser chantísima, ya que nos querían cobrar 1800 por dólar cuando el cambio oficial ronda los 2250. Luego de idas y venidas quiso que lo cerráramos en 1950, pero ya estaba tan caliente que lo mande a la mismísima mierda. Por suerte había un cajero allí mismo y notamos que los cajeros funcionan a un cambio excelente (2180 maso) encontrando así una nueva fuente de dinero fresco para todos… los descubiertos de nuestras cuentas.
La continuación del día fue salir hacía Tayrona que quedaba a unos 20 minutos de allí, tomamos un bus, que tardo como 40 min solo en arrancar, pero nos sirvió para aprovisionarnos de ciertas cosas que necesitábamos.

Llegamos a la puerta de Tayrona y ante nuestra sorpresa nos enteramos que teníamos que pagar para entrar y no era poco, sino USD 15 por pera + las permanecia aunque fuera en carpas. Salieron Javier y el Chori a conseguir mas cambio (muy malo) y entramos…

"El Parque Nacional Natural Tayrona se encuentra ubicado en la Región Caribe en Colombia. Su superficie hace parte del departamento de Magdalena. A 34 km de la ciudad de Santa Marta es uno de los parques naturales más importantes de Colombia. Es hábitat de una gran cantidad de especies que se distribuyen en regiones con diferentes pisos térmicos que van desde el nivel del mar hasta alturas de 900 m. De las 15.000 hectáreas que conforman el parque, 3.000 son área marina" (Fuente: Wilipedia)

En su interior no transitan autos sino caballos, mulas, burros y peatones. A excepción de algún lugar en particular, la estadía es solo en carpas o hamacas. Nosotros al ser bastante pobres, tanto nuestra locomoción como estadía serían las mas básicas, ósea, a pata y en carpa. Tuvimos que caminar alrededor de 60 min para llegar a la playa que nos dirigíamos, "La Finca de Don Pedro".
Empezamos la caminata cargados cada uno con 25 Kg + agua y otros… La geografía consta de morros al mejor estilo Brasil, pero mas tupido selvático. A eso de los 30 min hicimos un stop para descansar, estábamos tranquilos relajándonos y el primero que apareció fue un chino, luego algo mas de gente que bajaba por el sendero. Estábamos muy tranquilos tirados en una roca cuando vemos a una familia muy ñoña bajando, típica familia barrial que suele hacer sus veraneos en la feliz con vianda incluida. La señora dice:
-Señora: “Quedemos a descansar ahí” (señala un sitio al lado de donde estábamos nosotros)
Por dentro todos lo pensábamos pero nadie dijo nada… Ahí fue donde de las sombras salió un ruido extraño… vibrante y profundo que nos hizo tanto a nosotros como a toda la familia tornar la cabeza para ver de qué se trataba:

-Krooooock!!
Nadie lo entendió en el momento porque no lo creían posible… pero si, Javier se había tirado un eructo digno de record Guiness… la familia lo miro con desprecio y siguió su camino.
-Javier: “bueno… no quería que se queden, me rompen las bolas”
Llegados al campamento luego de otros 30 minutos de caminata a eso ya de las 17 hs, empezamos el regateo con el dueño para acortar gastos. Logramos que en vez de 10 por pera, nos cobren 8. Hicimos las carpas, cocinamos en fogata, paseamos un rato por la playa en la noche y sin más condimentos nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente todos nos despertamos bastante temprano ya que el sol pegaba bastante de lleno en nuestras carpas haciendo que el habitáculo se trasformara en un verdadero horno. Desayunamos huevos con salchichas y empezamos la recorrida por las playas de Tayrona. La verdad que es un lugar único, en el mar del Caribe, totalmente virgen aunque con bastantes personas. Conocimos 4 o 5 playas cuando pasamos por el cabo donde vimos una canchita de fulbo que pintaba bastante bien. En la misma había 5 colombianos jugando y le preguntamos si querían jugar un rato.
Los flacos pegaron un par de chiflidos y trajeron el resto de la gente. Eran los locales y mientras nosotros estábamos todos en patas, ellos disponían de botines con tapones, medias y arquero. Pero bueno… ya estábamos en el baile y que se le va a hacer. Hicimos 6 contra 6, a nuestro equipo lo completaba un francés y un niño local. El partido lo empezamos ganando 3-1; 5-3 y lo perdimos 10-6. La verdad que muy divertido pero el piso de la cancha era un real rayador, se veía que ya no podíamos correr, ya que la suela de nuestras patas ya estaba totalmente limada (no era de arena sino de tierra piedrosa). A carreta le dieron vuelta un dedito del pie de un patadon pero no hubo mayores percances.
Luego de un refrescante baño en el mar, seguimos a volver ya completamente de noche al campamento. Esa playa se hallaba a unos 40 min caminando con buena luz, tardamos cerca de 1Hr. A llegar al campamento nos tomamos unas chelitas y de tan muertos que estábamos ni cocinamos. A la noche nos quedamos en la placita que se formaba entre las 3 carpas charlando y escuchando música, era impresionante ver como te pasaban los murciélagos a escasos centímetros de la cabeza. La razón era que nosotros atraíamos los bichos y ellos se los morfaban. Al día siguiente nos levantamos un poco mas tarde y preparamos nuestra salida hacía Barranquilla, nuestro nuevo destino en el viaje. Hicimos nuevamente la caminata y llegamos al cruce donde nos recogió un mataborrachos que por 10.000 pesos nos llevaría a Barranquilla. Del viaje no hay mucho que decir, salvo que en una parte paro la policía al bus para control de carga pero sin problemas.

Shaggy

P.B.V.C. y E. 08/09

17 de enero de 2009

Santa Marta (Colombia)

La raya, la raya... (no apto para malentendidos)
Cuando nos bajamos del mataborrachos, en un puesto policial, quedamos a la deriva esperando que alguien nos traiga la solucion fronteriza. En una de esas, sin que nos demos cuenta, el mismo policia nos armo el trayecto a la frontera misma, ya que nos habiamos bajado algunos kilometros antes. Atrvezados esos miles de metros, llegamos a otro puesto policial donde fuimos informados que toda persona para salir de la tierra de Chavez debe abonar el costo de un tributo fiscal (10 dolares aproximadamente). Leido el art. 29 de la ley de sellos fiscales, dandonos cuenta que no estabamos incluidos en las excepciones detalladas en el mismo, y no teniendo dinero suficiente para cancelar el mismo, el conductor de la troca, muy gentilmente, nos presto el dinero para poder seguir con el trayecto hasta la misma frontera.
Cancelado ese arancel usurero, incomprensible, desproporcionado, incoherente, seguimos viaje, con nuestros compañeros de caja hacia la frontera donde hicimos el tramite migracional y cancelamos la deuda contraida con el conductor.
Ya, gracias a Dios, en territorio colombiano, continuo el avance hacia Maicao, el tipico pueblo fronterizo. Apenas llegamos sentimos la calidez por parte de los ciudadanos de la tierra del cafe y la caspa del diablo.
Desde el puesto donde nos bajamos del mataborracos hasta Santa Marta, lugar donde pasariamos la noche, la ruta se llama "Troncal del caribe".
En Maicao, lugar donde nos bajamos de la camioneta (y sigo complicando la historia...) estuvimos parados tan solo unos minutos hasta que se bajaron dos personas de una moto. Pensar que eran sicarios enviados por los que me emitieron las tarjetas de credito por falta de pago no era muy delirante, pero gracias al mismo señor jesucristo, que todo lo puede, eran tan solo personas que hacen sus negocios encajando gente para las combis hasta Santa Marta.
Nosotros, confundidos con los tiempos, las distancias y los gastos, avanzamos con el pago de $col. 35 y decidimos no pasar esa noche de viernes en aquella ciudad (la gente danzaba en las veredas).
Despues de largo rato de esperar, como suele pasar por estos pagos, a mas tripulantes para el carro, emprendimos la largada. El chofer, segun me comento durante el viaje, era dueño de la empresa de transportes en la cual viajamos. Las responsabilidades que acarrean ser dueño de una firma, sobre todo las que se dedican al transporte de pasajeros, lo llevaron a hacer una parada forzada e inesperada en una estacion de servicio para poder aplacar los monstruos del sueño. Superados estos, yo creo que no del todo, seguimos rodando por la troncal. Avivado del cansancio del chofer, uno se pudo a buscar conversacion y mantenerlo despierto. Al pasar los kilomestros, cualquiera se podia dar cuenta de que el motor no estaba en optimas condiciones. "Parece que tiene una viela soplada" dirian algunos. Hecha la frenada forzada por las notorias deficiencias, con la asistencia de una linterna y una pinsa salidas de nuestars variadas mochilas, pudimos limpiar el filtro de aceite y poder seguir. El norte de Colombia es caribeño, a tal punto que el policia que se nos acerco a ver que pasaba con el motor de la camioneta, vino con el uniforme oliva, el fucil en mano y las chancletas en los pies.
Habiendole aportado herramientas, agua y buena predisposicion el chofer cambio de humor. Este despidio el sueño y seguimos una hora, pasando por la puerta del mismo Parque Nacional Tayrona, hasta llegar a santa Marta al hotel de un amigo de el, donde nos cobrarian la suma de $col. 60 para pasar la noche y poder emprender viaje al Parque.
Despertados, visto Fox Sports un rato, tomado el mate y arreglado el tema dinero, salimos a la calle por la busqueda de algun transporte de regreso a Tayrona.
Salud,
Carreta
P.B.V.C. y E. 08/09

16 de enero de 2009

Maracaibo (Venezuela)

Empezamos a avanzar con el taxi por ciudad de Maracaibo, y no fue cuestión de mas de 2 cuadras para notar que lo que decían en la Terminal era correcto… era una locura hacer esas cuadras caminando…
Llegados al hotel, seguimos como de costumbre, cada vez que llegamos a uno, hacer gran alarde para negociar la estadía en dicho lugar. Como si por hacer mas ruido y pedir lastima, nos fueran creer que los supuestos blanquitos de ojos claros, son realmente unos muertos de hambre… jejeje no nos creyeron nunca.
El Hotel estaba razonable y la verdad que estábamos bastantes fundidos por el viaje y caímos muertos al toque. Al día siguiente salimos temprano para recorrer a pie la ciudad, la gente decía que durante el DIA te puedes mover tranquilamente. Hicimos una especie de desayuno a las andanzas y comenzamos a recorrer el pasillo central de la ciudad, que consta de una plazoleta de unos 100 mts de ancho por 500 mts de largo la cual une a una gran iglesia azul en una punta, con la catedral en la otra.
La plazoleta y la iglesias, fueron en realidad lo único realmente bonito que encontramos en toda nuestra estadía en Maracaibo, una ciudad gigante, pero muy de estilo Latinoamericana, con ferias eternas que venden toda clase de alimentos y productos de origen oriental.
Nos dimos un gran gusto y comimos en Mc… la verdad que teníamos bastante cara de contentos, ya que al principio hablamos de racionar los pocos billetes de bolívares que iban quedando, ya que dichos billetes no son muy queridos en el resto de los países… Por otro la lado ya el tema de que te condicionen la comida te pone aun mas impaciente por la misma, cosa que desato entre la tropilla una especia de fobia pro alimentación, el general en rebelión era encabezado por Don Juan tengo hambre todo el día Madarigua.
Luego de pasear todo el día nos volvimos al hostal… Javier se sentía mal y se tomo un pequeño cóctel de ibuprofeno 10.000 para combatir sus afligencias. En ese momento se decide abrir un Ron que Carreta había comprado para llevar a buenos aires, ya que el servicio de Hielo Gratis que el hotel brindaba lo ameritaba. Es ahí donde comienza una de las historias mas turbias que envuelven el viaje… Mi bautismo fue “La noche en el que el Chori se gano birra gratis por 10 días” Supongo que Javier la habrá bautizado con algo relacionado con El Ron, ya que perdió 4 1/2 botellas de dicha bebida en manos de Carreta… La cosa es así… Javier luego de su cóctel de drogas legales, decide empezar a tomar Ron… bebida que no estaba seguro de gustarle, pero todos comprobaríamos, era como la nafta que estaba necesitando, y así, junto con Carreta, le dieron fin a la botella en muy poco tiempo. Lo mismo que unos petas, seguimos jugando al truco… creo que no me compete decir exactamente que es lo que paso, pero que si perdimos junto con Javier siete partidos al hilo de truco!!! siete!!!! Una cosa increíble y realmente cara… le quede debiendo a Agustín 12 cervezas cuando antes de empezar a jugar, estaba yo 4 arriba….

-Javier: “Gueeeno, sisisi, sho te debo 3 roones Carreeta! Si yo gano este partiido, entonces te voy a deber ½! Y si yo pierdo, entonces te voy a deber 2!!!”

A la mañana siguiente y con una resaca de esas que no te dejan pensar, nos pusimos en campaña para ir para la frontera, la verdad que ya nos queríamos ir todos de Venezuela.
El día empezó por un pequeño desayuno, una caminata por la plazoleta, búsqueda de cambio ya que el hambre volvía a reinar y nos dirigimos en un bus para tomar un colectivo que nos dejaría en la ciudad de Maicao (Colombia).
Al llegar a la Terminal, vimos a plena luz del día donde se encontraba la misma… gente, que bronx ni que villa 31 ni que fuerte apache… de mirar te meabas nomás…
Habremos llegado a la Terminal a eso de las 14 horas, allí nos explicaron que los bus “bonitos” solo salen de mañana y que iba ser imposible ir desde allí así en ese día, pero no pensábamos pasar otro día en Maracaibo, así que decidimos seguir y preguntar que alternativas había, la del taxi, si si bueno 40 USD cada uno COLGATE DE ESTA!!!
La otra era ir a la Terminal de carga de alimentos que llevaban comida a las otras ciudades, a veces en esos camioncitos quedaba lugar y te podían llevar por pocos baros… y bueno! A probar.
Llegamos al mismo lugar y salía uno:

-Camionero: EHHH! EEHH!! Gringoo! Gringo! Te llevo por 50 (12 USD)!!

La verdad que nuestro presupuesto era acotado ya que solo disponíamos de 33 por cabeza, ni mas ni menos y en medio de la puta nada, tuvimos que desistir además de que nos parecía demasiado.

-Carreta: No loko gracias, 50 es mucho! No tenemos!

Empezaron a cargar otro colectivito de mercadería, es bastante pintoresco ver como la gente se acerca al mismo a ofrecer sus servicios de “lomo” ósea, ayuda para la carga, ahí el capataz del bondi agarra a unos cuantos y los pone a cargar el bondi, cajas y cajas de cualquier tipo de comida, a cambio? los lleva o les tira algún bolívar.
Hay que hacer un paréntesis para contarles el calor que hace en Maracaibo, en todo el país nos venían contando que era un horno, pero por primera vez en mi vida sentí como 45 grados a la sombra… te deshidrata man, terrible.
Javier hablo con el capataz y el mismo nos dijo, si yo los llevo, pero había ahí esperando demasiada mercadería y pasajeros para ese bondi… le metieron 7000 kilos de carga!! Una locura, después se empezaron a cargar los monos hasta que no quedo espacio para una mosca. Una gorda de mierda nos empezó a tirar gualichos con los ojos y ya la veíamos de mala cara…
Y empezó…
-Cerda: Esos no viajan acá! No hay lugar!!
Gorda de mierda pensábamos… y empezó armar revuelo con todo el mundo hasta que la cajetuda nos dejo fuera del bondi! Nos queríamos matar eran cerca de las 17 y no teníamos como mierda ir Maicao, ya no salia bondis de carga de allí y a las 18 en Venezuela esta lo que nosotros llamamos el toque de queda, desaparecen los polis y las calles se vuelven territorio de nadie…
En ese momento nadie lo dijo pero del cagazo ya cada uno estaba masticando sus propios huevos. Un paisa de por ahí nos tira la punta de que tal vez podíamos agarrar un bondi desde el otro lado, y decidimos ir a tratar. Allí fuimos cuando de golpe me puse a hablar con un taxista, que nos ubico en dos minutos en un bus “Mataborrachos” (dicese de esos bondis que cada dos segundos pegan una frenada que no deja a nadie que le tiemble el equilibrio en pie) nos llevaría hasta la raya (frontera) y de allí podríamos ir hasta Maicao.

Shaggy
P.B.V.C. y E. 08/09